Truena alianza PVEM-Morena en CDMX

Casi como en San Luis Potosí, en la Ciudad de México el PVEM ha estirado tanto la liga en su relación Morena y el Gobierno, que prácticamente ya está rota. Seguro si en este momento tuviera que tomarse alguna decisión sobre la alianza electoral 2027, no irían juntos. FOTOS: Cuartoscuro / Especial

Mensaje Político


Alejandro Lelo de Larrea


Casi como en San Luis Potosí, en la Ciudad de México el PVEM ha estirado tanto la liga en su relación Morena y el Gobierno, que prácticamente ya está rota. Seguro si en este momento tuviera que tomarse alguna decisión sobre la alianza electoral 2027, no irían juntos.

El personaje que encarna la separación entre el PVEM y Morena Gobierno es el presidente del Congreso de la Ciudad de México y de facto coordinador de ese partido, Jesús Sesma, el hombre que bautizó como “Batman” a Omar García Harfuch, el ex jefe policial de la CDMX que compitió contra Brugada por la candidatura en 2024.

La vigente cercanía del PVEM con Harfuch es el fondo de las diferencias del PVEM con Brugada, quien ni de broma ha recibido a Sesma en sus oficinas, ni para el cafecito, a pesar de que el primer año fue presidente de la Junta de Coordinación Política y en este preside el Congreso. Sesma sólo ha tenido acercamientos con Brugada en actos oficiales, institucionales, como el lunes en la firma del Pacto contra la Extorsión, en que fue muy atento con la jefa de Gobierno, pero ella lo trató fríamente, prácticamente en un tono de desaire.

Durante el último mes, Sesma ha lanzado fuertes críticas y advertencias contra el Gobierno de Brugada. La más reciente, este martes, cuando en conferencia de prensa anunció que pronto tendrá que acudir al Congreso la secretaria de Turismo de la capital, Alejandra Frausto, así como otros funcionarios relacionados con el tema de la organización del Mundial de futbol, y la reunión “no va a ser terso el día”, anticipó. Ya nada más con este dicho seguro que no asistirá ningún funcionario.

El tema de la justa mundialista lo utilizó Sesma desde antes, cuando aprovechó que se tardaron en que el diputado suplente de Fernando Zárate, Ángel Tamariz, ocupara la curul y al mismo tiempo la Presidencia de la Comisión Especial para el Mundial. Sesma, al ser vicepresidente de esa Comisión, dijo que por prelación asumiría la dirección y convocaría a sesionar. Tamariz se apuró a tomar la titularidad. Y aunque el domingo dijo que sesionaría este lunes, recibió señales en sentido contrario y no hizo ya nada.

Otra crítica que lanzó Sesma al Gobierno de la capital tiene relación con la ruptura del PVEM con Morena en San Luis Potosí, donde gobierna ese partido en la persona de Ricardo Gallardo. Anunciaron que no irán en alianza con Morena por la gubernatura el próximo año. Allá, el virtual virrey es Héctor Serrano, el “H”, ex secretario del Transporte en la CDMX, cargo desde donde controló muchos años a los taxistas de la capital, algunos de los cuales sigue manipulando. No son muchos, pero sí los suficientes para haber parado la circulación de Eje Central la semana anterior, precisamente en el contexto de que desde la Presidencia acusaron a Serrano de irregularidades en la licitación de tabletas para taxis, en 2016.

Esos taxistas llegaron a protestar al Congreso, donde Jesús Sesma desde un templete –no iban preparados– los apoyó. Lanzó una exigencia para que el Gobierno de la CDMX los atienda. Incluso, les dijo que si fuera necesario los acompañarían a plantarse en el Zócalo hasta que den solución a sus problemas.

Como esa le salió bien a Sesma –porque los taxistas estaban tripulados por Serrano, su compañero de partido– al día siguiente quiso repetirla, pero le falló porque no eran suyos. Integrantes de la morenista Asamblea de Barrios, facción Azcapotzalco, acudieron al Congreso a exigir vivienda. Un grupo de los manifestantes se disponía a ingresar al Congreso, cuando Sesma se apareció en la puerta y pidió un listado de quiénes entrarían. Eso los molestó, arrojaron agua al diputado y optaron por el portazo, que incluyó la ruptura de todos los vitrales de la puerta principal. Sesma atribuyó la gresca a que el Gobierno de la CDMX no los atiende y tienen que ir al Congreso.

Lo cierto es que seguramente la jefa de Gobierno no va a recibir nunca a Sesma, por su cercanía con Harfuch, lo mismo que a otros políticos de Morena que no les va a perdonar que lo apoyaron en 2024 para la candidatura. Los “traidores”, en la foto: los diputados federales Guadalupe Morales y Julio César Moreno; los legisladores locales Yuriri Ayala y Adriana Espinosa de los Monteros; el alcalde de GAM, Janecarlo Lozano, quien por esta razón y por su mal gobierno seguramente no va a ser reelecto.

Lo más probable es que el choque del PVEM con Morena los llevará pronto a la fractura de la alianza legislativa y luego de la alianza electoral, que bien podría Morena sustituir con una coalición con el PRD. Pero esa es otra historia. Lo veremos.

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